La conductora reveló que quedó embarazada cuando cursaba quinto de secundaria y contó cómo cambió el trato de las autoridades de su colegio tras conocer su situación. También recordó que no pudo graduarse junto con sus compañeras.
Rebeca Escribens recordó uno de los episodios más difíciles de su adolescencia durante una entrevista para Trome. La conductora contó cómo afrontó su embarazo a los 16 años, cuando cursaba el quinto de secundaria en un colegio de monjas, una etapa que todavía recuerda con especial emoción.
La también actriz explicó que mantenía un vínculo muy cercano con sus compañeras y que hasta la actualidad conserva algunas de esas amistades. Sin embargo, su experiencia escolar cambió luego de que las autoridades conocieran que estaba esperando un hijo.
“Se me seca el labio y creo que eso es síntoma de que todavía me mueve el piso esa etapa de mi vida, porque yo amaba a mi colegio”
“No me dejaron graduarme con ellas”
La presentadora también recordó el trato que recibió de algunas religiosas antes y durante su embarazo. Según su relato, las autoridades del colegio tenían una percepción negativa sobre ella por su personalidad y posteriormente por la situación que atravesaba.
“En segundo de media hice ‘La Paquita’, y las monjas me miraban feo. (Yo) era el demonio”, afirmó. Escribens agregó que el embarazo ocurrido durante su último año escolar terminó afectando su participación en las actividades de cierre de su etapa educativa.

Al ser consultada sobre si apareció en el cuadro de promoción, la conductora respondió: “No me pusieron ni en el anuario. No me dejaron graduarme con ellas, no me pusieron en las placas que ponen en los corredores. Ahora ya está”.
Su hijo se convirtió en el centro de su vida
Escribens contó que quedó embarazada tras su primera relación sexual y que dio a luz a los 17 años. Durante ese periodo aseguró haber recibido el respaldo de sus padres, del padre de su hijo y de la familia de él.
“Tuve mucha suerte”, señaló la conductora, quien recordó que la llegada de su primogénito marcó un antes y un después en su vida.

Su hijo mayor, Diego Hernández Escribens, actualmente tiene 32 años, es arquitecto y cofundador de 404 Arquitectura, estudio que cuenta con proyectos desarrollados en Perú y otros países.
Al hablar de su primogénito, Rebeca destacó la influencia que tuvo en su vida desde su nacimiento. “Me enseñó a vivir de manera valiente. Todo empezó a girar en torno a él”, sentenció.



